La asociación, entendida en ámbito de deslealtad, implica que los productos o los servicios comparados se distinguen entresí, sin posibilidad aparente de generar riesgo de confusión entre ellos o en su representación. Sin embargo, se introducen determinados elementos en la oferta que inducen a pensar al consumidor o al usuario que, entre los mismos, existe una procedencia empresarial o profesional común: en el sentido de que (i) proceden de la misma empresa o de que (ii) ambas empresas pertenecen al mismo grupo o, bien, que (iii) entre ambas empresas existen acuerdos vinculantes.

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